ROADEN

Política de privacidad

Actualizado el 7 de octubre de 2026

Lo importante, primero. Una ruta dice por dónde conduces. Eso es un dato sobre ti, y lo tratamos como tal: tus rutas nacen privadas, publicarlas es un paso que das tú, y las fotografías que subes pierden las coordenadas de dónde se hicieron antes de salir de tu dispositivo.

Quién responde

ResponsableAntonio Olmedo Navajas · NIF 26259640B
DomicilioC/ Sevilla, 5B — 18339 Romilla (Granada), España
Contactoinfo@roaden.app

Qué datos tratamos, para qué y por qué podemos

Tu correo Es tu cuenta y es la forma de entrar: te mandamos un código de seis cifras. Base: ejecución del servicio que has pedido (art. 6.1.b RGPD).
Tu alias y tu idioma El alias es lo que ven otros en tus rutas públicas — se te genera uno al entrar y puedes cambiarlo. El idioma decide en qué lengua te escribimos. Base: ejecución del servicio.
Tus rutas Los puntos, el trazado, las etiquetas y las notas. Son el servicio. Base: ejecución del servicio.
Tus fotografías Las que subes a una ruta. Base: ejecución del servicio.
Tus valoraciones Las estrellas y el comentario que dejas en la ruta de otra persona. Se revisan antes de publicarse, una por una y por una persona de nuestro equipo — ver más abajo. Base: ejecución del servicio.
Tus salidas grabadas y los GPX que subas Si grabas una salida, se guarda por dónde fuiste y seis cifras que calcula tu móvil: tiempo en movimiento, velocidad media y máxima, desnivel e inclinación. Si subes un GPX, se guarda el recorrido que traiga el fichero. Nacen privadas, igual que las rutas, y publicarlas es un paso que das tú. Base: ejecución del servicio.
Tu suscripción Si pagas, guardamos qué plan tienes, si sigue activo y hasta cuándo está pagado, más el identificador que nos da la pasarela o la tienda para reconocer tu compra en las renovaciones. Nunca vemos tu tarjeta: los datos de pago viajan a Stripe, a Apple o a Google, no a nosotros, y lo único que sabemos es si un cobro salió bien. Base: ejecución del contrato (art. 6.1.b RGPD), y obligación legal para la facturación (art. 6.1.c).
El identificador de tu móvil, si activas los avisos Cuando permites las notificaciones, la app registra en nuestro servidor un testigo que identifica esa instalación — no tu teléfono ni tu número — junto con la plataforma y el idioma que dijo el aparato. Es lo que hace falta para que un aviso llegue a ese móvil y no a otro. Puedes apagarlos, por tipo, desde tu perfil o desde los ajustes del sistema; y el testigo se borra cuando desinstalas, cuando la tienda nos dice que ya no vale, o cuando borras tu cuenta. Base: ejecución del servicio.
Los avisos de carretera que pones De qué avisas, el punto exacto y que fuiste tú — para que puedas quitarlo y para que alguien responda de lo que afirma. Lo ve cualquier motero que pase, sin tu nombre, y a las seis horas el aviso deja de salir y se le quita tu nombre. Todo está en Los avisos de carretera. Base: tu consentimiento al pulsarlo.
Registros del servidor Dirección IP, fecha y qué se pidió. Sirven para que el servicio funcione y para detectar abusos. Base: interés legítimo en mantenerlo en pie y seguro (art. 6.1.f).

Lo que NO tratamos

Las fotografías y el EXIF

Una fotografía hecha con un móvil suele llevar dentro las coordenadas del sitio donde se hizo. Si esa foto se tomó en tu garaje, esas coordenadas son tu casa.

Por eso Roaden reprocesa la imagen en tu propio dispositivo antes de subirla: la reduce y la vuelve a codificar, y en ese paso se pierden todos los metadatos, incluidas las coordenadas y el modelo de la cámara. Al servidor llega una fotografía sin nada de eso.

Las valoraciones se revisan antes de publicarse

Antes de que una valoración sea visible para nadie más, y antes de que cuente en la media de una ruta, se revisa. Es la forma de que la primera reseña ofensiva no sea también la primera que ve alguien.

Esa revisión la hace una persona de nuestro equipo. No hay ningún sistema automático decidiendo si tu valoración se publica.

Si no publicamos tu valoración, puedes pedirnos explicaciones escribiendo a info@roaden.app. Lo haremos sin preguntarte por qué.

Si algún día parte de esa revisión pasara a hacerla un sistema automático, te lo diremos aquí antes de que ocurra y podrás seguir pidiendo que la mire una persona.

Quien revisa — persona o sistema — ve el texto, las estrellas y a qué ruta pertenece. No ve tu correo ni nada más de tu cuenta. Si no la publicamos, te decimos el motivo.

Ningún sistema automático decide nada sobre ti: ni tus valoraciones, ni tu cuenta, ni tu suscripción, ni tus rutas. Y si en algún momento la revisión la hiciera un proveedor externo, lo diremos aquí con su nombre y su país antes de empezar a usarlo.

Tu posición: los cuatro únicos casos

Esto es lo que más nos importa contar bien, porque una app de rutas es exactamente el sitio donde alguien esperaría que le siguieran la pista. No lo hacemos, y éstas son las cuatro veces que tu posición llega hasta nosotros. No hay una quinta.

Eran tres hasta el 5 de octubre de 2026. La cuarta —poner un aviso de carretera— es nueva, y la decimos aquí arriba en vez de esconderla en la lista porque es la única en la que una posición tuya se queda guardada.

Buscar lo que tienes cerca Cuando pides rutas o quedadas cerca de ti, tu móvil manda esas coordenadas para que podamos filtrar. No se guardan en tu cuenta y no quedan asociadas a ti en ninguna tabla: se usan para esa búsqueda y se acaban ahí. Lo que sí ocurre, y lo decimos porque es verdad, es que esa petición queda en los registros del servidor como cualquier otra, con su IP, y ésos se borran a los 90 días. Si no le das permiso de ubicación, la búsqueda funciona igual: te enseña lo que hay, sin ordenar por cercanía.
Grabar una salida Si grabas, tu móvil va guardando por dónde pasas, también con la pantalla apagada y la aplicación de fondo, porque si no la grabación tendría agujeros. Se sube al terminar y nace privada. Esto no empieza solo: lo enciendes tú y lo paras tú.
Compartirla en una quedada Para que te vean los que ruedan contigo. Es el único caso en que tu posición llega a otras personas con tu nombre al lado, y tiene sus propias reglas: están todas aquí abajo.
Poner un aviso de carretera Si avisas de que hay gravilla, animales o la vía cortada, mandas el punto exacto donde estás en ese momento, porque el aviso ES ese punto. Lo guardamos, lo ve cualquier motero que pase por ahí —eso es para lo que sirve— y queda ligado a tu cuenta, para que puedas quitarlo y para que alguien responda de lo que afirma. Nunca sale tu nombre ni tu alias junto al aviso: los demás ven «gravilla, hace 2 horas, reportado por 3 moteros» y nada más. Todo lo que hay que saber está en Los avisos de carretera.

Navegar, en cambio, no manda nada: la ruta ya está en el móvil y el seguimiento lo hace él solo. Si no estás grabando ni compartiendo en una quedada, nosotros no sabemos por dónde vas.

Compartir dónde estás, dentro de una quedada

En una quedada puedes encender compartir tu posición para que los demás te vean en el mapa mientras rodáis. Está apagado siempre hasta que lo enciendes tú, y estas son todas las reglas:

Base: tu consentimiento, que das al encenderlo y retiras al apagarlo. Además tu teléfono te pedirá su propio permiso, y puedes quitárnoslo desde los ajustes del sistema en cualquier momento.

Piensa dos veces antes de encenderlo si estás saliendo de casa: mientras esté encendido, la gente de esa quedada ve dónde estás. Es exactamente para lo que sirve, y por eso lo decides tú cada vez.

Decirle algo al grupo: «necesito repostar», «necesito un descanso»

Dentro de una quedada puedes decirle tres cosas al grupo con una sola pulsación —«necesito repostar», «necesito un descanso» y «tengo un problema»— y les sale como un aviso en su pantalla. Es lo contrario de un aviso de carretera, así que conviene verlo al lado:

Base: tu consentimiento al pulsarlo.

Los avisos de carretera

Puedes avisar de lo que hay en la carretera para que lo vean los que vengan detrás: firme en mal estado (gravilla, baches, una placa), animales sueltos y vía cortada (obras, un desprendimiento, nieve). Son tres y no más, a propósito: con guantes y en marcha no se elige entre cinco.

Leer un aviso es libre y no te pide nada. Ponerlo sí, y esto es lo que pasa cuando lo pones:

Qué mandas El punto exacto donde estás en ese momento, de qué avisas y la hora. El aviso ES ese punto: sin él no hay nada que contar.
Quién lo ve Cualquier motero que pase por ahí, que es para lo que sirve. Un aviso que sólo vieran tus amigos no protege a nadie.
Qué ven de ti Nada. Ven «firme en mal estado, hace 2 horas, reportado por 3 moteros». Tu nombre, tu alias y tu foto no salen, ni en el mapa, ni al tocar el aviso, ni en ningún sitio.
Qué guardamos de ti Que fuiste tú, por tres motivos concretos: para que puedas quitarlo; para que alguien responda de lo que afirma — un aviso del que nadie responde es una carretera llena de peligros inventados; y para que no puedas avisar de lo mismo dos veces. Eso último es lo que hace que «reportado por 3 moteros» signifique tres personas y no tres pulsaciones.
Cuánto dura eso Lo que dura el aviso: seis horas. Pasado ese plazo (más un día de margen, por si alguien lo confirma y vuelve a salir) una tarea nocturna le quita tu nombre. El aviso se queda, sin dueño y sin posibilidad de saber de quién era. Y el número de quiénes lo vieron se queda también: eso sigue siendo verdad y ya no apunta a nadie.

Hace falta tener encendido «visible» para poner uno. No es un capricho: es lo mismo de antes dicho al revés — un aviso lleva quién responde de él, así que no puede ponerlo alguien que no quiere que se sepa nada de él. Mirar es gratis; afirmar lleva tu nombre detrás, aunque no lo vea nadie más que nosotros.

Y si borras la cuenta, el aviso no se va contigo: se queda sin nombre. La gravilla sigue en esa curva aunque tú ya no estés, y borrarla porque te diste de baja sería quitarle a los que vienen detrás una información que les protege. Lo que se va es el vínculo contigo, que es lo que el derecho de supresión pide de verdad.

Base: tu consentimiento al pulsar el aviso. Y para el aviso ya sin dueño, nuestro interés legítimo —y el de cualquiera que pase por esa curva— en que esa información siga ahí: a esas alturas ya no es un dato sobre ti, porque no se puede volver a ligar contigo.

Dos cosas que puedes hacer en cualquier momento: quitar un aviso tuyo desde el propio mapa, y decir que uno de otro ya no está — con una sola persona diciéndolo, se retira. Preferimos quedarnos cortos: un aviso de más que no es verdad enseña a no creerse ninguno.

Estar «visible»

Es el interruptor de «me dejo ver mientras ruedo». Hace dos cosas: te deja poner avisos de carretera y te dibuja en el mapa de los demás moteros visibles que ruedan cerca.

Esto segundo es nuevo desde el 7 de octubre de 2026. Hasta ese día estar visible no mandaba tu posición a nadie fuera de una quedada, y esta misma página decía que si algún día se podía ver quién rueda cerca sería una función nueva y se diría aquí. Es esa función y esto es decirlo.

Base: tu consentimiento, que das al encenderlo.

Los radares fijos

La app enseña los radares fijos y los tramos de velocidad media de la carretera. No hay ningún dato tuyo en esto, y conviene decir de dónde salen y qué no hacemos:

Base: interés legítimo en que la información del mapa esté en el mapa. No hay datos personales que tratar aquí.

Quién más ve los datos

Solo quien hace falta para que esto funcione:

OVH Groupe SAS El servidor donde vive todo, y el correo desde el que sale tu código. Francia · UE
Google Ireland Ltd. Varias cosas distintas, y conviene no confundirlas: el planificador — su mapa lo dibuja Google, en tu navegador en la web y con su propio componente dentro de la app, así que en los dos casos recibe tu IP y lo que miras del mapa; los mapas de tus rutas, de Explorar y de las quedadas son nuestros y no pasan por nadie; la información de los sitios, que pide nuestro servidor y no tú; en Android, los avisos (Firebase Cloud Messaging) y la suscripción (Google Play); y los informes de fallo que sus componentes mandan cuando algo se rompe dentro de la app — qué versión, qué modelo de móvil y dónde falló —, que nos sirven para arreglarlo. Irlanda · UE, con posible acceso desde EE. UU.
Apple Distribution International Ltd. En iPhone, los avisos y la suscripción si la contrataste dentro de la app. Irlanda · UE, con posible acceso desde EE. UU.
Stripe Payments Europe Ltd. El cobro, cuando pagas desde la web. Los datos de tu tarjeta viajan a Stripe y no a nosotros; nosotros sólo recibimos tu correo, si el cobro salió bien y los identificadores con los que reconocer tu suscripción. Irlanda · UE, con posible acceso desde EE. UU.
Microsoft Ireland Operations Ltd. Analítica de la página de presentación, solo si la aceptas y hoy ni siquiera está activada. Nunca dentro de la aplicación. Ver Cookies. Irlanda · UE, con posible acceso desde EE. UU.

Las transferencias fuera del Espacio Económico Europeo que puedan darse con Google, Apple, Stripe y Microsoft se amparan, según declaran todos ellos, en el Marco de Privacidad de Datos UE-EE. UU. y en cláusulas contractuales tipo.

Qué viaja dentro de un aviso, y por qué lo decimos

El texto del aviso va escrito desde nuestro servidor — «a Marta le gusta tu ruta», «alguien pide plaza en tu quedada» — porque es la única forma de que te llegue en el idioma que elegiste y no en el del sistema del móvil. Eso significa que Apple o Google ven ese texto al entregarlo, igual que un servicio de correo ve el asunto de un mensaje.

Por eso un aviso nunca lleva más de lo que cabe en una línea de la pantalla de bloqueo: el alias de quien hizo algo y de qué va. Nunca viaja tu correo, ni tu posición, ni el trazado de una ruta. Y si los apagas en tu perfil, deja de salir nada — los avisos se siguen guardando en tu bandeja dentro de la aplicación, que es nuestra.

Cuánto tiempo

Lo único que sobrevive a que borres la cuenta

Lo decimos aquí y no en letra pequeña, porque es la excepción a «se van con ella»:

No hay nada más. Ni tus rutas, ni tus fotografías, ni tus valoraciones, ni tus quedadas, ni tu alias, ni tu correo en ningún otro sitio.

Tus derechos

Puedes pedir acceso, rectificación, supresión, oposición, limitación y portabilidad escribiendo a info@roaden.app desde la dirección de tu cuenta. Contestamos en un mes como máximo.

Dos de ellos los puedes ejercer tú mismo sin pedirnos nada: descargar cualquier ruta en GPX, y borrarla, con sus fotografías, desde «Mis rutas».

Si crees que no lo hacemos bien, puedes reclamar ante la Agencia Española de Protección de Datos. Preferiríamos que nos escribieras primero.

Cambios

Si esto cambia de forma relevante, te lo diremos por correo antes de que ocurra. La fecha de arriba es la de la última versión.

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